martes, 12 de diciembre de 2017

La aplicación móvil para conectar a los cazadores se llama MyHuntBook,


      Es la red social privada para cazadores, fundada en 2016 por Luis Pérez Ullivarri en colaboración con una empresa tecnológica en informática. Los aficionados a la caza suelen ser muy criticados y no lo tenemos nada fácil para compartir contenidos en redes sociales, ya que se ven sometidos permanentemente a los insultos y la censura, por ello y con el fin de compartir sus experiencias de manera segura ha surgido Myhuntbook, una red social privada para miembros de la comunidad cinegética.

La app permite a los cazadores conectar con sus amigos e intercambiar aventuras, viajes y trofeos. Además, pueden acceder a sus libros de caza, fotos, vídeos, eventos y grupos en todo momento y desde cualquier sitio, igualmente es una herramienta que sirve para fomentar el debate, invitar a otros usuarios y concretar cacerías, monterías, reuniones y quedadas.




         Es muy frecuente ver a cazadores compartiendo con sus amigos fotos y videos en grupos de WhatsApp. Para usar esta aplicación es necesario facilitar una dirección de correo electrónico. Los usuarios deben crear un nombre y una contraseña e indicar el nivel de privacidad que desean para las publicaciones que comparten. Myhuntbook ya se puede descargar de manera gratuita en Google Play y la App Store. La aplicación está disponible en idiomas español, inglés, francés y alemán.
         La comunidad cinegética cuenta con una nueva aplicación para compartir sus experiencias de manera segura con cazadores de toda España y del extranjero con la prinacidad que tu desees. Se trata de Myhuntbook, la única red social privada para cazadores que nace como alternativa a las plataformas convencionales y conecta a aficionados a la caza de todo el mundo.



domingo, 3 de diciembre de 2017

La DGA otorgará permisos extras para cazar cabras hispánicas enfermas de sarna


        El Gobierno de Aragón activará en los próximos días el protocolo de actuación ante la entrada en la provincia de la epidemia de sarna sarcóptica que afecta a la cabra hispánica. Así se ha puesto de manifiesto en la reunión mantenida este miércoles en Valderrobres entre todos los agentes afectados del territorio tras la aparición de tres cabras infectadas en los Puertos de Beceite. Las medidas pasarán por repartir precintos (permisos) sanitarios para abatir ejemplares sospechosos de portar la enfermedad. Se realizarán análisis tras enviar una muestra de piel y de sangre del animal a los servicios de DGA, además de mantener y prorrogar el número de cupos a abatir existentes. Los representantes de la DGA han hecho hincapié, ante los cazadores, en «priorizar», en las cazas ordinarias, a los machos sobre las hembras, debido a que son los primeros los que más dispersan la enfermedad.
        Se habló, asimismo, de dejar la puerta abierta a ampliar el cupo y a prorrogar la temporada de caza indefinidamente, si así se requiere. Todo ello dependerá de la evolución de la enfermedad y de una nueva reunión a la que se comprometieron a principios del mes de febrero.
Desde la DGA se afirma que se hará un seguimiento «exhaustivo» de las distintas poblaciones de cabras y que, incluso, se recurriría a drones para observar tanto a poblaciones en las que la enfermedad pueda tener una mayor incidencia como a otras que la resistan.
Sin embargo, se desaconseja el uso de pienso y sal medicalizados por el riesgo que, según explicaron, conlleva para otras especies como el jabalí, cuya ingesta imposibilita el consumo humano. No obstante, han aceptado que cada coto pudiese aprobar la distribución de medicamentos.
Durante la ponencia se aportaron distintos datos de interés. Se ha recalcado que la epidemia no se transmite a humanos, a excepción de a personas inmunodeprimidas. En el caso del ganado, añadieron que el contagio es «difícil», pero, en caso de producirse, fácilmente tratable. «Vamos a estar todos implicados al máximo, desde el cazador a los agentes y la administración», ha manifestado Ángel Berzosa.
         Por su parte, los cazadores se han mostrado «satisfechos» por la rápida respuesta del Ejecutivo autonómico, aunque manifestaron dudas. Pese a que los ponentes han expuesto que se repartirán precintos sanitarios para utilizar en caso de sospecha, los cazadores han expresado incertidumbre a la hora de poder tener algún tipo de malentendido con las Fuerzas de Seguridad del Estado. «Nos preocupa que podamos matar alguna cabra enferma antes de proporcionarnos el precinto y se nos inicie un expediente de sanción», ha manifestado uno de los cazadores asistentes.
      La enfermedad puede llegar a ser muy virulenta, ya que en otros territorios del país su incidencia ha llegado a acabar con hasta el 90% de los ejemplares existentes de cabra hispánica.



martes, 28 de noviembre de 2017

La sarna de la cabra hispánica llega a Teruel podría afectar hasta el 90% de los ejemplares


     La grave enfermedad se ha contagiado desde Cataluña, donde fue detectada hace ya tres años. El Gobierno de Aragón informará el miércoles en Valderrobres del protocolo de actuación.
     El avance de la epidemia de sarna sarcóptica de la cabra hispánica ha llegado a Aragón. Dos ejemplares de esta especie del entorno de los Puertos de Beceite han sido detectados y analizados arrojando un resultado positivo. El primero de los animales fue hallado muerto hace tres semanas por agentes de protección de la naturaleza en el término municipal de Beceite. Los posteriores análisis confirmaron que se trataba del primer caso de sarna en cabra hispánica detectado en Aragón. El segundo de los ejemplares fue identificado la semana pasada por varios cazadores en un coto privado del término municipal de Valderrobres, y, de igual modo, dio positivo en los análisis. En ambos casos, se trataba de machos de unos 6 o 7 años de edad.
       Todo indica que las cabras provenían de la vecina Cataluña, donde el brote de sarna fue detectado hace 3 años. Pese a que las poblaciones infectadas de la vecina comunidad se encontraban bajo vigilancia, en estos momentos se produce la época de celo, por lo que los machos jóvenes de esta especie realizan grandes distancias y pueden llegar a recorrer más de 7 kilómetros en un solo día.
Los expertos advierten de que no se puede pronosticar la incidencia al depender de muchos factores pero en el caso más pesimista se podría llegar a reducir el número de ejemplares en un 90%. Hay antecedentes: A finales de los años ochenta un brote de sarna ya redujo hasta un 3% la población de cabras en la sierra de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén) en tan solo cuatro años. Pese a que la administración autonómica vecina tomó varias medidas para acotar y frenar el avance de la enfermedad, la llegada del parásito no ha sorprendido.
       Por su parte el Gobierno de Aragón dará a conocer el miércoles el protocolo que llevará a cabo tras una reunión en la que consensuarán las distintas medidas con los agentes del territorio. La cita contará con la presencia del Director General de Gestión Forestal, Ángel Bertosa, que se reunirá con representantes de los cotos de caza y agentes forestales. Se desconoce con exactitud cuáles serán las medidas que tomará el ejecutivo autonómico, aunque podrían pasar por reducir la densidad de los ejemplares, actualmente en torno a 10 por hectárea, y a proceder de igual modo a distribuir pienso medicalizado. La población de cabra ha crecido exponencialmente durante los últimos años, llegando a contarse por miles en toda la zona.

Ejemplar enfermo de cabra hispánica detectado en la provincia de Teruel.

       La sarna sarcóptica no se contagia al ser humano. Sin embargo, entre rumiantes tan solo es necesario un contacto mínimo con la piel de un animal infectado, que duerman en el mismo lugar o que roce una piedra en la que se ha rascado el animal enfermo. Los ganaderos podrán controlar el contagio a través de medicamentos y deberán tomar medidas preventivas.
      La sarna es una enfermedad parasitaria causada por un ácaro y se transmite por contacto con otros animales afectados. Se manifiesta en el cuello, cabeza y espalda y después se extiende por toda la piel. Los animales pierden pelo y se les forman costras. Además, sufren picores que provocan que se rasquen de forma continua y se vayan debilitando hasta que mueren.
      Al parecer, el foco de contagio tuvo lugar en una explotación de ganado caprino del Montsià, cuyas cabezas provenían de Andalucía y estaban infectadas, por lo que transmitieron el parásito a la cabra montés.
      La mortalidad de este animal traería consigo perjuicios económicos para el territorio. Es el caso de los cotos de caza y de los propietarios de las fincas. También el turismo vinculado a la naturaleza puede verse negativamente afectado al perder uno de los iconos que más identifican al territorio.