miércoles, 16 de abril de 2014

La Guardia Civil detecta cinco cazadores sin licencia en Andorra y Maestrazgo


Dos de ellos son españoles y otros tres tienen nacionalidad francesa
     El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) detectó el pasado cinco de abril en dos cotos de caza de las comarcas del Maestrazgo y de Andorra-Sierra de Arcos a varias personas sin licencia de caza y sin autorización del coto en el que se encontraban.
     El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) detectó el pasado cinco de abril en dos cotos de caza de las comarcas del Maestrazgo y de Andorra-Sierra de Arcos a varias personas sin licencia de caza y sin autorización del coto en el que se encontraban.
    Los cinco cazadores no han sido detenidos, ya que, según la Guardia Civil, se trata de una infracción administrativa. Dos de los cazadores son españoles y vecinos de la zona, y los otros tres tienen nacionalidad francesa.
    Los agentes del Seprona contabilizaron 17 infracciones de la Ley de Caza durante uno de los dispositivos llevados a cabo para la prevención de este tipo de hechos. Durante el servicio de vigilancia y control de actividades cinegéticas, además de las citadas carencias de licencias de caza, se observaron infracciones por no usar los precintos obligatorios en caza mayor (que deben ser colocados inmediatamente después de abatir la pieza y antes de abandonar el lugar de caza); y también por transportar las piezas abatidas de manera ilegal al no contar con la autorización del coto- sin los debidos permisos para el transporte. Según la Benemérita es necesaria autorización firmada por el responsable de la cacería para poder llevarse un animal abatido de un lugar a otro. 


     En esta misma operación se produjo la incautación de varias armas largas, miras telescópicas, más de veinte precintos y matrices de precintos de caza mayor con el membrete del Gobierno de Aragón, y una cabeza de cabra montés  que los furtivos pretendían llevarse como trofeo.
     Asimismo, en el mes de marzo, el Seprona de Alcañiz, junto con los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, tuvieron conocimiento de que unos cazadores habían dado caza, durante una batida autorizada para jabalí, a varios ejemplares de cabra montés. La caza de esta especie cinegética requiere de la concesión previa de una autorización administrativa expedida por el Gobierno de Aragón, en la modalidad de rececho o rastro, de la que carecían los mencionados cazadores. Según la Guardia Civil, la investigación iniciada consiguió localizar a los infractores e intervenir la calavera de otro ejemplar de macho de cabra montés (trofeo).
Multas
La caza de sarrio, cabra montés, ciervo, corzo, gamo y muflón sin licencia o sin contar con las autorizaciones y permisos preceptivos o transgrediendo lo dispuesto en los mismos, supone una infracción muy grave a la Ley de Caza de Aragón, por lo que los supuestos autores se enfrentan a un procedimiento sancionador, con multas desde entre 3.000 y 60.000 euros, incluyendo la prohibición de cazar de uno a cinco años. 


domingo, 13 de abril de 2014

Caza de conejos con redes para controlar sobrepoblación

        
        El Gobierno de Aragón y la Sociedad de Cazadores de Mallén han colaborado en el desarrollo de un sistema para capturar el mayor número posible de conejos silvestres y poner fin a la superpoblación que experimenta esta especie

      Las escasas lluvias y los efectos de las zonas de seguridad, en las que está prohibida la caza con arma de fuego, motivadas por infraestructuras de comunicación como autovías, autopistas o trazados ferroviarios, han propiciado una gran incidencia de daños agrarios provocados por las poblaciones de conejos silvestres en algunas comarcas de la Comunidad Autónoma de Aragón.
     Ante este problema, que afecta tanto a agricultores como a cazadores, el Gobierno de Aragón ha tomado la iniciativa para proponer soluciones en distintos ámbitos.
    Las posibles soluciones han llegado también a plasmarse sobre el terreno. Justo en el límite provincial de Aragón con Navarra, en los términos de Mallén y Cortes, el problema es el mismo: los daños agrícolas provocados por la abundancia de conejos. Se trata de una zona en la que se concitan los elementos imprescindibles y necesarios para que el problema alcance dimensiones importantes, fundamentalmente la existencia de grandes zonas de seguridad motivadas por la autopista AP-68 en las que no se puede cazar, y que, en definitiva, causa daños agrícolas y pérdidas tanto a agricultores como a cazadores.





         El nuevo sistema consiste en una red de entre 150 y 300 metros sujetada en alto colocada en el terreno agrícola que se quiere proteger y paralela al talud que conforma la autopista AP-68, que está plagado de madrigueras. Los conejos, al salir de sus vivares, pasan por debajo de la red para ir a comer en los campos agrícolas. Cuando los conejos se encuentran comiendo en los campos, a través de un disparador electrónico que puede ser activado a gran distancia, se libera la red que queda colgada de una serie de clavijas de hierro corrugado, formando una barrera entre los terrenos agrícolas y los vivares. En ese momento, se ojean los conejos que corren a refugiarse en sus madrigueras, encontrándose en el camino con la red en la que tras enredarse se capturan vivos y sin daño alguno.
     Por razones de seguridad y para evitar distracciones de los conductores, no es en absoluto recomendable capturar los conejos en el interior de la valla de la autopista, ya que el titular de la misma responsabiliza de los posibles accidentes de circulación que pudieran ocurrir durante la captura a las personas que lo estuvieran llevando a cabo.
    Una de las grandes ventajas de este nuevo método, al que los autores han denominado “Redes Mallén”, es que permite capturar los conejos fuera de los límites de la autopista, en los terrenos agrícolas que están siendo afectados sin incurrir en responsabilidades por posibles accidentes de tráfico. Otras de sus ventajas es su bajo coste económico, que puede cifrarse en menos de 500 €, y que su fácil montaje y desmontaje permite reutilizarlo en varios lugares del mismo coto.
     Este método se muestra particularmente útil al emplearse en zonas de seguridad motivadas por infraestructuras viarias donde la caza con arma de fuego no está permitida y además existe peligro de accidentes de tráfico si se utilizan otros métodos más tradicionales como pueden ser los hurones ya que con ellos ha de trabajarse dentro del vallado de la infraestructura.